
Factoring para construcción: cómo darle un respiro a tu flujo de caja
En la construcción el dinero llega tarde, pero la nómina y los materiales no esperan. El factoring cierra ese hueco.
Pocas industrias sufren tanto el problema del flujo de caja como la construcción: facturación por avance, retenidos y clientes que pagan a 30, 60 o 90 días. Mientras tanto, la nómina y los materiales no esperan.
Qué es el factoring
El factoring convierte tus facturas por cobrar en efectivo inmediato. En lugar de esperar a que tu cliente pague, recibes la mayor parte del dinero en uno o dos días. No es una deuda nueva: vendes un activo (tus facturas).
Por qué encaja tan bien en la construcción
- Cubres nómina y materiales sin esperar a cobrar.
- Aceptas el siguiente proyecto sin quedarte sin capital.
- Se basa en el crédito de tus clientes (general contractors, developers), no solo en el tuyo.
- Crece con tu volumen: a más facturas, más efectivo disponible.
Cómo funciona
Facturas como siempre → nos asignas la factura → recibes un adelanto (70%–90%) → tu cliente paga → te entregamos la reserva menos una pequeña comisión.
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